Ruta de los Miradores
Descubre Taboada desde las alturas a través de su Ruta de Miradores, un recorrido que te invita a contemplar la belleza natural y patrimonial de la Ribeira Sacra lucense.
A lo largo del camino, diferentes balcones naturales y acondicionados ofrecen panorámicas únicas sobre el río Miño, los valles y las aldeas que salpican el paisaje. Cada parada es una oportunidad para detenerse, respirar y dejarse envolver por la calma de un entorno donde el tiempo parece transcurrir más despacio.
Los miradores no solo regalan vistas espectaculares: también son lugares ideales para conocer la historia y la tradición de la comarca. Desde ellos se aprecian viñedos en pendiente, bosques autóctonos y antiguas construcciones que recuerdan el estrecho vínculo entre el ser humano y la tierra.
La ruta está pensada para todos los públicos, con accesos señalizados y tramos de fácil recorrido. Tanto si buscas un paseo tranquilo en familia como una experiencia fotográfica inolvidable, este itinerario te permitirá llevarte la mejor imagen de Taboada.
Ven y disfruta de un viaje de sensaciones donde cada mirador se convierte en una ventana abierta al corazón de la Ribeira Sacra.
"MIRADOIRO DA CARIZA"
El "Miradoiro da Cariza", en el Concello de Taboada, se alza sobre una privilegiada atalaya que domina el curso del río Miño a su paso por el embalse de Belesar. Desde este balcón natural, las vistas se extienden entre el histórico puente de Mourulle y, aguas abajo, hacia la ribera de Chantada.
En días de estiaje, la panorámica adquiere un atractivo singular: emergen los restos del Castro Candaz, un importante yacimiento arqueológico que despierta la curiosidad de visitantes y estudiosos cada vez que las aguas descienden y dejan al descubierto su legado.
El entorno, de gran valor paisajístico y patrimonial, invita a detenerse con calma, contemplar el discurrir sereno del Miño y descubrir la riqueza histórica y natural que caracteriza a la Ribeira Sacra lucense.
"MIRADOIRO DA TRAGARIZA"
El "Miradoiro da Tragariza", situado en la parroquia de Santa María de Xián, es uno de los nuevos recursos turísticos del Concello de Taboada, creado en colaboración con el Consorcio de Turismo de la Ribeira Sacra para ampliar y diversificar los puntos de observación del río Miño.
Ubicado en la zona conocida como A Tragariza, este balcón natural sorprende al visitante con una perspectiva distinta a la habitual del cauce fluvial. Aquí el paisaje se muestra más salvaje y agreste, dominado por grandes peñascos y escarpes que dibujan un relieve espectacular.
Desde el mirador, la Ribeira Sacra revela una de sus caras más auténticas: un entorno imponente donde la fuerza de la naturaleza se convierte en protagonista y donde cada visita ofrece una experiencia visual única.
"MIRADOIRO DE TABOADA"
El "Miradoiro de Ponte Mourulle" o también llamado "Miradoiro de Taboada", en el municipio del mismo nombre, se asoma sobre el embalse de Belesar ofreciendo una de las estampas más características de la Ribeira Sacra.
Desde este punto privilegiado, el visitante puede contemplar la perfecta armonía entre naturaleza y tradición: los bancales de viñedos que trepan por las laderas del Miño, ejemplo vivo de la viticultura heroica que da fama a la comarca.
El paisaje, que cambia con cada estación, regala una experiencia visual única, especialmente al atardecer, cuando la luz se refleja en el agua y realza la geometría de los viñedos. Un lugar ideal para detenerse, disfrutar de la tranquilidad del entorno y dejarse cautivar por la esencia de la Ribeira Sacra.
"MIRADOIRO DO BANCO DO CUCO"
El Mirador Banco do Cuco, en el municipio de Taboada, es uno de esos rincones que conquistan tanto por sus vistas como por su encanto singular. Situado en plena Ribeira Sacra, este banco de madera estratégicamente colocado invita a sentarse y disfrutar con calma de un paisaje inolvidable.
Desde él se abre una amplia panorámica sobre el valle del Miño y las laderas cubiertas de vegetación autóctona, un entorno de gran belleza que transmite paz y conexión con la naturaleza. La experiencia se completa con la sensación de estar en un espacio pensado para la contemplación: un lugar sencillo, pero cargado de magia, donde cada visita se convierte en un recuerdo especial.
Ideal para una parada fotográfica, para compartir momentos en pareja, en familia o simplemente para desconectar, el Banco do Cuco se ha convertido en uno de los miradores más entrañables y buscados de Taboada.